.letrag { float:left; color: #fe6700; font-size:100px; font-family:none; line-height:80px; padding-top:1px; padding-right:5px; }

Cinco años de Don Quijote

Este blog, como su nombre indica, es el registro de un periplo personal, una bitácora.

Hace cinco años comencé una etapa diferente en mi vida, y me planteé llevar un registro. Precisamente porque se trata de un camino, todas las opiniones que vierto son provisionales, un intento de comprender y recapitular. También es un experimento literario. Algunas de las personas a las que me refiero son reales. Otras son en realidad una mezcla de referentes, de varias personas distintas que me permiten crear un arquetipo con el que dialogar. Es un poco como Pirandello y Unamuno.

Con ese velo puedo reconstruir mis momentos emocionales, aquello que me ha inspirado y preocupado durante estos cinco años y ponerlos en perspectiva. Creo que ha sido una experiencia muy bella, y la dejo aquí para disfrute de todos.

Hasta siempre.


viernes, marzo 25, 2011

Muerto de miedo, paralizado



Le tomo prestada esta foto a mi querido amigo Kiu!! en recuerdo del inolvidable viaje que hicimos juntos a Atenas. Se acerca el fin de plazo para preparar mi presentación y estoy bloqueado. Las ideas me van y vuelven como oleadas y no estoy seguro de casi ninguna de mis afirmaciones. A pesar de un duro año en el que he aprendido muchísimo siento terror a que un estudio se me escape, a que no estén todos los huecos cerrados, a que el trabajo parezca desorganizado.

Me siento como Leonardo delante de la Última Cena, mirando y remirando, ensayando, tachando, reformando, permanentemente estresado e insatisfecho...

Apenas cuento con nadie con quien consultar, quiero decir y sin ánimo de ofender, a nadie al nivel que yo quiero, tanto académico como de comprensión humana del investigador. Conozco a alguien, pero no quiero molestar. Conozco a alguien incluso más competente, pero no cumple el segundo requisito. En resumidas cuentas, me siento muy solo.

Pero aquí estoy, sentado incontables horas ante el teclado y los documentos, fumando como loco, saliendo a decir alguna bobada intrascendente para centrarme y continuar al día siguiente. Y a medida que se acerca la fecha, la procrastinación se apodera de mi, me consume y me empuja a ver mi entorno como irrelevante.

Ni un sólo día sin pasión. Estoy dispuesto a pagar el precio.

No hay comentarios: